La importancia del sistema de formación en la empresa familiar de la siguiente generación

 La importancia del sistema de formación en la empresa familiar de la siguiente generación

En la mayoría de empresas en las que existe un proceso de sucesión empresarial, siempre ocurre un dilema que puede generar mayor o menor conflicto, pero que sin duda forma parte del foco de tensión en toda empresa familiar, ¿qué requisitos académicos y profesionales debe reunir la siguiente generación antes de formar parte de la gestión de la empresa? ¿Qué formación para la empresa familiar se requiere?

Esta problemática se agudiza conforme avanza la generación que controla la empresa familiar desde la primera que fundó el negocio, por la multitud de miembros familiares y diferencia de estirpes que concurren en el capital social, trabajan dentro de la empresa y que desean formar parte de la gestión empresarial.

En multitud de ocasiones, los intereses empresariales parecen comunes en una misma generación, pero sin embargo, por razones más de carácter personal y familiar, se llega a la toma de decisiones por la generación que gobierna la empresa familiar, que dificulta el crecimiento y continuidad del proyecto.

Es habitual encontrar empresas familiares que otorgan puestos de trabajo dentro de la empresa familiar o en el peor de los casos, cargos de responsabilidad dentro del órgano de gobierno de la empresa, a familiares directos o políticos que no reúnen una formación académica y profesional necesaria para el rol que van a desempeñar.

En este sentido, resulta fundamental analizar una serie de parámetros y adecuar una guía mínima, aunque flexible, sobre la formación en la empresa familiar académica y práctica, que garantice la continuidad de los valores y de la cultura empresarial de la familia, que redunde en la continuidad del proyecto empresarial.

En estos casos, es habitual establecer dentro de un Protocolo Familiar, un apartado específico, que normalmente se encuentra entre las funciones asignadas al Consejo de Familia (del que ya hemos hablado en anteriores publicaciones), con inclusión de consejeros profesionales externos, que puedan complementar y enriquecer el programa de formación de la siguiente generación, adaptándola a las cambiantes cualidades técnicas y actitudes que se requieren en un sucesor o sucesora, antes de formar parte activa en la gestión de la empresa.

Parece también imprescindible, al margen de la formación académica en centros educativos universitarios y de postgrado, con un programa adaptado y reconocido por el Consejo de Familia; que la siguiente generación tenga un recorrido práctico dentro del Grupo familiar, conociendo los distintos departamentos y unidades productivas, e impregnándose de la cultura y los valores de la empresa familiar.

Es habitual incluir, además de esta formación práctica interna en la empresa familiar, un programa de internship en empresas externas del mismo sector, donde poder desarrollar sus habilidades en igualdad respecto a sus compañeros, sin ningún trato favorable, así como para conseguir que el miembro de la familia pueda enriquecerse en los distintos procedimientos de gestión, políticas empresariales, al margen del grupo familiar.

Como desafío a establecer por este Consejo de Familia, se encuentra la necesidad de evitar la obligación de dar entrada en el órgano de gobierno de la empresa familiar, a los miembros que no reúnan los requisitos que se definan conforme a lo comentado anteriormente, aunque dentro de unos parámetros mínimos, debe contar con la suficiente flexibilidad para evitar la falta de compromiso de la siguiente generación.

En nada impide que se pueda garantizar un sistema de financiación blando a los familiares, así como incluso una serie de puestos de trabajo no estructurales, dentro de la organización, que garanticen la estabilidad y solvencia financiera de los sucesores, sin menoscabar la gestión y continuidad del proyecto empresarial.

Por todo ello, recomendamos que antes de que se produzca la sucesión empresarial o el relevo en la gestión, con la entrada de una nueva generación, se prevean y regulen todas las situaciones que puedan comprometer el futuro de la empresa familiar, con la adopción de un completo Protocolo Familiar elaborado por asesores legales especializados en esta materia, que se adapte a la realidad de la empresa familiar y se implemente de forma adecuada, así como que contenga los procedimientos para su revisión que evite aquellas ineficiencias o que integre los intereses de la generación entrante, para que la comprometa a su cumplimiento y consiga la continuidad de la empresa familiar con una adecuada formación en el negocio familiar. Puede contactar con nuestros abogados aquí.

Jesús Rubiño – Grupo Empresa Familiar

Abogado en el área mercantil

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