La franquicia como modelo de negocio

En esta semana, en concreto los días 9 a 11 de mayo, va a tener lugar en Madrid, la 19ª edición de Expofranquicia (Salón Internacional de la franquicia), organizado por Ifema (Feria de Madrid).

Si la franquicia está siempre de actualidad, aún más con la celebración de dicho encuentro por ser una magnífica oportunidad para poder en valor este modelo de negocio.

En momentos de crisis económica, como los actuales, la franquicia ha venido a revelarse como una opción de autoempleo para emprendedores optimizando su inversión inicial, y ofreciendo a los clientes de aquélla productos o servicios que resultan de su interés.

La franquicia ha venido siendo considerada, con suma claridad por la Jurisprudencia; así citamos y reproducimos parcialmente, la Sentencia de la Audiencia Provincial de Baleares de 9 de noviembre de 2011 (EDJ 2011/300618):

“(…) En la franquicia, el derecho concedido autoriza y obliga al franquiciado, a cambio de una aportación económica, directa o indirecta, a utilizar la marca de productos y/o servicios, el “know how” (saber hacer) y otros derechos de propiedad intelectual, ayudado por la continua asistencia comercial u/o técnica, en el marco de un contrato de Franquicia escrito y suscrito por las partes a este efecto (..)”.

Así, según se recoge en dicha resolución, son elementos esenciales del contrato de franquicia los siguientes:

1. La cesión o licencia de elementos de propiedad industrial (signos distintivos como marcas, rótulos de establecimientos, nombre comercial) para comercializar productos o servicios creando una imagen uniforme de la cadena.

2. La transmisión de un saber hacer (”know how”) del franquiciado.

3. Prestación continuada de asistencia técnica o comercial franquiciado, que debe ser continua durante toda la vigencia del contrato y no sólo referida a la formación profesional sino a los aspectos de la actividad y al desarrollo del “know how” transferido.

La franquicia, en virtud de lo dispuesto en dicha Sentencia, es pues, un método de colaboración contractual entre dos empresas jurídica y económicamente independientes en virtud de la cual, una de ellas (empresa franquiciadora o franquiciador), que es titular de determinada marca, patente, método o técnica de fabricación o actividad industrial y comercial previamente prestigiados en el mercado, concede a la otra (empresa franquiciada o franquiciado) el derecho a explotarla, por un tiempo y zona delimitados y bajo ciertas condiciones de control, a cambio de una prestación económica, que suele articularse mediante la fijación de un canon inicial o canon de entrada, que se complementa con entregas sucesivas en función de las ventas efectuadas a través de los royalties correspondientes.

De lo expuesto, cabe destacar la relación de confianza que el franquiciador y el franquiciado han de desarrollar, para velar por el valor de la marca y por la buena marcha de la franquicia.

Si el proyecto de franquicia está bien desarrollado y ambas partes trabajan de forma conjunta cumpliendo con las obligaciones contractuales que les corresponden, eso sólo puede traducirse en una fórmula de éxito que contribuirá al buen posicionamiento de la franquicia, y, por tanto, de la marca, posibilitando un plan de expansión acorde con el proceso de crecimiento de la misma.

Mónica Muñoz González
Ceca Magán Abogados

 

One Comment

Post A Comment